¿Cómo gustarte si rechazas el viento que sopla tu cabello en algunos otoños viejos? La perfección es tan imperfecta como tu sonrisa, pero eso es lo que más le gusta a los hombres. Ese tarareo a media nota que baja dentro del cilindro del quizá. No se que hacer para pensar para llamar tu atención más que leer mil libros y contarte lo más interesante de cada uno de ellos para no aburrirte en una conversación. Tal vez pueda hacerlo diciendo alguna estupidez que te haga reír, pero con temor a que me taches de tonto y me ahogues con el hilo rojo que me ahorca debajo de esas uñas afiliadas y hermosas.
No se si es tu
aroma natural o es el eco de un suspiro el que puedo olfatear cada que
me gritas. Pero, tal vez siendo tan imperfecto como soy, pueda llamar tu
atención. Siempre y cuando pueda entonar las notas perfectas en tu
piel.